Hola. Antes que nada, me presento. Mi nombre solía ser Von Distat allá por el año 732, cuando nací. Si, parece raro. Pero en la antigua Transilvania donde crecí yo era muy feliz. Quiso el destino que me convirtiera en lo que soy, un vampiro. Y la probreza, la crisis, las guerras, en fin, la infinidad de cosas que pasaron en estos 1300 años restantes me encontraron en Argentina; Córdoba para ser más exacto. Vivo en una pequeña pensión para estudiantes en la calle Balcarce. Nada lujoso como supe tener en otra época, pero ya casi ni tengo que andar alimentándome de mortales. Sin que yo lo pida, la dueña de la pensión me provee de ratas que sirven para que conserve mi pálido perfecto. Soy envidiado por varios de mis parientes. Y la señora hasta me bajó el alquiler porque dice que desde que yo vivo ahí, ella no necesita más gatos. A mi me sirve cualquier ayuda que me brinden porque la mano esta muy dura. Sobre todo en la época de verano. Porque en invierno mas o menos la piloteo. No quiero alardear pero tengo fuerza. Así que me conseguí trabajo de patovica. Todavía me acuerdo… Una noche me llamo el tipo que me contrató y me dijo: “hoy empezás en el boliche de la San Lorenzo”. Desde el comienzo empecé mal. Tuve que decir que no al primer empleo, porque este hijo de puta, no sé si lo hizo a propósito o no se dio cuenta, me mando de patovica a “El Sol”. Directamente lo tomé como una burla y dije que no. El tipo después se disculpó así que decidió mandarme a “La Barra”. Y ahí estuve hasta hace poco, pero con esto que los boliches cierran cada vez mas tarde, la mayoría de los días me tengo que retirar temprano, antes que amanezca. Al tipo no le gusto nadita y me echó sin indemnizarme. Y ni me pude quejar porque estoy ilegal. Yo entré al país en un ataúd… Y mi suerte va cada vez peor. Para halloween estaba parado en la puerta de la barra y tres muchachos alcoholizados sin darme tiempo a hacer nada me arrebataron la capa y las cadenas de oro. Ni respetan lo que me dejaron mis antepasados. Así que ahora ando con una alfombra vieja en la espalda, que tiro la señora de la pensión. Tengo dos colgantes, uno de la Mona y el otro que dice “kammerat”. La verdad, no se confundan. No tiene nada que ver lo que dice el cine de los vampiros con la realidad. Si vieran mi facha. Porque el vampiro de Tom Cruise es lindo, esta siempre limpio y peinadito. Pero ustedes conocen alguna peluquería que trabaje de noche? Encima, una noche llegó del baile una de las chicas que vive en la pensión y me dijo “che saché de leche (asi me dicen en la pensión, por mi color), no queré que te arregle la zabiola?”. Y no quise perder la oportunidad y le dejé meter mano. Sin un espejo a donde ir controlando, empezó a cortar… Me hizo una cresta y me tiñó de verde. Si de alguna manera asistía a la reunión anual con los otros vampiros, con eso me negaron la entrada de por vida y de por muerte. Ahora estoy desamparado, solo, sin trabajo, y ni tele puedo ver, a menos que la programación dure hasta más tarde. Cambié el ataúd por un hitachi blanco y negro de catorce pulgadas que no me sirve para nada.
En fin, si alguna noche estas solo y no sabes que hacer, acordate del Vampiro Cacho que esta solo. Acercate a Balcarce 443, habitación 2. Lavate bien el cogote y traé el certificado de HIV negativo. La vamos a pasar genial.
lunes, diciembre 19, 2005
Porqué es tan cruel el amor?
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario